El Gobierno de Japón informó que no evalúa ordenar operaciones de seguridad marítima en el estrecho de Ormuz. El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, dijo ante el Parlamento: “En la actual situación con Irán, no estamos en este momento considerando emitir una operación de seguridad marítima”.
La primera ministra Sanae Takaichi advirtió sobre dificultades legales para autorizar una misión naval: “Sería extremadamente difícil legalmente”. El envío de las Fuerzas de Autodefensa al exterior es un tema político sensible en Japón.
El pedido de Estados Unidos se conoció después de que Washington anunciara una misión para escoltar petroleros y solicitara apoyo de otros países afectados por el cierre impuesto al paso. El estrecho de Ormuz es una vía clave para el transporte de petróleo desde Medio Oriente.
Dentro del gobernante Partido Liberal Democrático también hubo cautela. Takayuki Kobayashi, jefe de políticas del partido, afirmó que “el umbral es extremadamente alto” para autorizar el despliegue de buques.
Japón depende en gran medida del petróleo de Medio Oriente: según los datos citados, el 95% del petróleo que importa procede de esa región y el 70% de ese suministro atraviesa el estrecho de Ormuz. Australia asimismo anunció que no enviará embarcaciones para escoltar petroleros en la zona.