El gobierno de Estados Unidos propuso crear una alianza naval con China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido para proteger el tráfico petrolero en el Estrecho de Ormuz y superar lo que describe como un bloqueo marítimo de Irán.

La iniciativa encontró reticencias entre algunos socios y el silencio de Beijing, según fuentes oficiales. Donald Trump advirtió: «Si no hay respuesta o si la respuesta es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN».

Como respuesta, el Pentágono distribuye pertrechos e inteligencia a países de la región y prepara una flota para proteger a los buques cisterna que navegan por Ormuz.

El Departamento de Defensa ordenó el movimiento hacia Medio Oriente de la Unidad 31 Expedicionaria de Marines a bordo del buque de asalto anfibio USS Tripoli, proveniente de Japón. La unidad incluye unos 2.200 infantes de marina, vehículos blindados, artillería, aviones F-35B, helicópteros MV-22 Osprey y un dispositivo de logística e inteligencia.

Además, están involucrados el transporte de apoyo desde los buques USS New Orleans y USS San Diego y alrededor de 2.800 efectivos de apoyo de la Armada. El Pentágono estima que serían necesarios dos buques por cada petrolero o cerca de una docena de buques para proteger convoyes de cinco a diez petroleros.