El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán cumple dos semanas desde su inicio el 28 de febrero de 2026; los enfrentamientos han puesto foco en la infraestructura petrolera y aumentado la presión sobre los mercados energéticos.
Fuentes de seguridad iraquíes citadas por Reuters informaron que la Embajada de Estados Unidos en Bagdad fue alcanzada este sábado por un ataque con misiles; se observó una columna de humo, pero no se difundieron detalles oficiales sobre daños materiales ni posibles víctimas.
Irán lanzó proyectiles contra el sur y el centro de Israel, con impactos en la ciudad portuaria de Eilat según el Ejército israelí; las autoridades informaron del derribo de un misil que contenía munición de racimo. Israel anunció operaciones aéreas contra objetivos militares en el oeste de Irán y continuó ataques contra posiciones vinculadas a Hezbollah en Líbano.
Estados Unidos bombardeó la isla de Kharg el viernes, diciendo que atacó edificaciones militares en un enclave vital para la industria petrolera iraní. El vicegobernador de la provincia de Bushehr, Ehsan Jahaniyan, afirmó que "las exportaciones, las importaciones y las actividades de las empresas con sede en esta isla continúan con normalidad".
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, descartó iniciar conversaciones con Estados Unidos en una entrevista con CBS y dijo que Irán mantiene su fortaleza. Hamás pidió a Irán que evite extender las hostilidades hacia estados del Golfo y llamó a avanzar hacia el fin de la guerra en la región.
Analistas y comunicados citados por medios señalan que la tensión podría obligar a la Reserva Federal de EE. UU. a retrasar recortes de tasas debido al impacto en los precios de la energía, y aumentan las preocupaciones por el posible bloqueo o restricciones al tráfico de buques petroleros en el estrecho de Ormuz.